{"id":1371,"date":"2018-05-25T18:37:05","date_gmt":"2018-05-25T18:37:05","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologavicentaenguix.es\/?p=1371"},"modified":"2018-05-28T18:41:53","modified_gmt":"2018-05-28T18:41:53","slug":"motivacion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/psicologavicentaenguix.es\/index.php\/2018\/05\/25\/motivacion\/","title":{"rendered":"Motivaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section bb_built=\u00bb1&#8243;][et_pb_row][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243;][et_pb_text _builder_version=\u00bb3.0.89&#8243; background_layout=\u00bblight\u00bb]<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n est\u00e1 muy ligada a los instintos b\u00e1sicos que garantizan la supervivencia. A mediados del siglo XX, Abraham Maslow elabor\u00f3 su teor\u00eda sobre la motivaci\u00f3n humana que plasm\u00f3 en una figura, la Pir\u00e1mide de Maslow. En ella jerarquiz\u00f3 las fuentes de motivaci\u00f3n de las personas: situ\u00f3 como prioridad principal satisfacer las necesidades b\u00e1sicas del organismo, que una vez cubiertas dar\u00edan lugar a la motivaci\u00f3n por la protecci\u00f3n y seguridad y, con posterioridad, a la necesidad del amor y la pertenencia a un grupo. Luego se hallar\u00eda el inter\u00e9s por la valoraci\u00f3n social y, en \u00faltimo lugar, quedar\u00eda la motivaci\u00f3n por sentirse plenamente autorrealizado. Estas motivaciones b\u00e1sicas podr\u00edan explicar la mayor parte de las conductas diarias de una persona que, en una sociedad en la que no faltan los recursos b\u00e1sicos, se centran sobre todo en la seguridad que pueden aportar unos ingresos estables, conservar y fomentar las relaciones sociales para cubrir las necesidades de afecto, pertenencia a un grupo o familia y la motivaci\u00f3n por sentirse valorado por los dem\u00e1s y sentirse conforme con todo ello.<\/p>\n<p>Todos los seres vivos y, por tanto, tambi\u00e9n las personas, cuando se sienten amenazados por una situaci\u00f3n problem\u00e1tica emprenden dos tipos de conducta: enfrentarse al peligro o escapar para evitar cualquier da\u00f1o. Para cada problema, la persona decide cu\u00e1l es la opci\u00f3n que m\u00e1s le conviene para disminuir su ansiedad: o bien hacerle frente o evitarlo. Aquellas que se decantan por la evitaci\u00f3n son m\u00e1s propensas a sufrir ansiedad o depresi\u00f3n porque el origen de su motivaci\u00f3n es el miedo, por lo que tienden a huir de los problemas y acaban acumulando demasiados conflictos sin resolver. \u00a0Las personas motivadas por el acierto y con ganas de alcanzar el \u00e9xito destilan menos preocupaci\u00f3n y m\u00e1s optimismo.<\/p>\n<p>Otra de las causas habituales de p\u00e9rdida de inter\u00e9s se halla en el establecimiento de objetivos por debajo de las capacidades. Cuando alguien se acomoda en exceso o, simplemente, se le proponen objetivos poco alentadores, la motivaci\u00f3n puede empezar a escasear pronto.<\/p>\n<p>Los recursos para afrontar la falta de motivaci\u00f3n son varios, pero dos de los principales est\u00e1n relacionados con el adecuado establecimiento de objetivos y con la tolerancia de la decepci\u00f3n causada por no alcanzar alguno de ellos.<\/p>\n<p>Si se concluye que los objetivos planteados son excesivos habr\u00e1 que abandonarlos o postergarlos para conseguirlos m\u00e1s adelante y centrar las energ\u00edas en aquello que es alcanzable en poco tiempo. Si el objetivo que se persigue no se logra, hay que plantearse volverlo a intentar o sustituirlo por otro m\u00e1s asequible. Pero las lamentaciones con sensaci\u00f3n de victimismo no ayudar\u00e1n a recuperar la motivaci\u00f3n. Al contrario, alimentar\u00e1n la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, es aconsejable elaborar un peque\u00f1o listado con motivaciones principales para convertirlas en metas m\u00e1s peque\u00f1as a corto plazo y dejar que aparezca la sensaci\u00f3n de que esos objetivos son posibles y alcanzables para empezar a actuar. Debemos ser conscientes de que no todo saldr\u00e1 a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Articulo publicado en el Diario \u00abEl Econ\u00f3mico\u00bb\u00a0 16\/02\/2018\u00a0\u00a0<a href=\"http:\/\/eleconomico.es\/hemeroteca\/pagina_resultado.jsp?edicion=942&amp;pagina=hemeroteca_pdf\/edicion00942\/ECO-00942-25052018-024.pdf&amp;palabras=Enguix&amp;n_pagina=24\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.eleconomico.es<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/psicologavicentaenguix.es\/index.php\/publicaciones\/\">Volver Publicaciones<\/a><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><div class=\"et_pb_row et_pb_row_0 et_pb_row_empty\">\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\n\t\t\t<\/div> La motivaci\u00f3n est\u00e1 muy ligada a los instintos b\u00e1sicos que garantizan la supervivencia. 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